“DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS”
2026
SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO.
El Día Internacional de los Museos, celebrado cada año por iniciativa del Consejo Internacional de Museos (ICOM), reconoce a los museos como espacios fundamentales para el diálogo, la preservación del patrimonio y el intercambio cultural.
En esta edición, Dan Monsivais, tuvo la oportunidad de participar por primera vez como artista invitado en dos recintos, presentando su primera exposición en solitario, además de participar en una muestra contemporánea colectiva.
MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO
Serie:
“CUENTOS DE TORMENTA”
2026
¿Reconoces el instante en el que todo se derrumba? también es el momento donde comienza la posibilidad de transformarse. A través de un lenguaje simbólico, las pinturas recorren la incertidumbre, la vulnerabilidad y la esperanza, recordándonos que incluso las tormentas más profundas resguardan una fuerza silenciosa capaz de guiarnos hacia una nueva forma de habitar nuestro mundo interior.
Presentada de forma individual en el Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí, la serie dialoga con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible al vincularse con la Salud y bienestar (Objetivo 3), visibilizando la salud mental, y con Ciudades y comunidades sostenibles (Objetivo 11), al crear un espacio de reflexión comunitaria. Más que representar el dolor, la obra de Monsivais ofrece un refugio visual para habitarlo y reconocerlo como un territorio humano compartido.
CENTRO DE LAS ARTES
Obra:
“LENTO FUEGO”
2026
Hay emociones que no arden de golpe. Permanecen encendidas en silencio, transformando nuestra manera de recordar, de amar y de habitar la ausencia. Lento Fuego nace de ese tiempo invisible: el del duelo que no busca ser superado, sino comprendido; el de las heridas que, al ser escuchadas, dejan de consumirnos para convertirse en parte de quienes somos.
A través de simular un menú de restaurante, Lento Fuego es una instalación que explora el duelo como un proceso de transformación silenciosa. Lejos de entenderlo como un momento de cierre, la obra aborda el tiempo necesario para atravesar la pérdida, aceptar la permanencia de la ausencia y descubrir que algunas heridas no desaparecen: cambian de forma. A través de un lenguaje simbólico, la instalación invita a habitar ese fuego lento donde el dolor, la memoria y el amor terminan encontrando un nuevo equilibrio.





























